Estamos viviendo tiempos extraordinarios

Y por eso estamos llenos de oportunidades.

Estoy segura que vivimos de tiempos extraordinarios. Y que muchos ven eso como “tiempos malos” (la gran mayoría). No los culpo, los entiendo totalmente, pero les voy a poner un ejemplo de a qué me refiero con extraordinario:

Es fácil ver la desgracia del lanzamiento fallido del cohete Antares de la NASA y dejarnos llevar por el impresionante momento de la explosión. Para los que va más lejos que eso, esta explosión significa una oportunidad de oro, para resolver esos problemas que ocasionaron la explosión e iniciar una nueva carrera de innovación, creatividad y tecnología. Gracias a esa explosión una nueva ola de innovación se generará para resolver lo que está mal en esa industria.
Hoy volteamos a ver a nuestro país. México. Y tenemos muchas explosiones ocurriendo de forma simultánea:

  • La llegada de Trump al poder: y con ello las restricciones de importación y exportación de productos. El problema social de la indocumentación. El tope de las remesas que alimentaban al país de divisa. Y el flagrante retroceso que implicará “el muro”.
  • La política interna en México: desde los primeros meses vimos a un Presidente Peña Nieto totalmente inhabilitado para controlar los retos del país. Y ahora sufriremos los últimos 700 días de gobierno con explosiones sociales, problemas políticos, impuestos, saqueos y la inminente crisis en la que estamos ya metidos y sin duda será la crisis más fuerte en la historia del país.
  • La decadencia de nuestra industria petrolera: no solo es un tema de la “gasolina” sino desde hace una década sabíamos que existían dos caminos, o dejábamos el petróleo y creábamos una industria nueva ó invertíamos como nunca antes en búsqueda de nuevos mantos petrolíferos. Pero no ocurrió nunca de las anteriores.
  • Una moneda absolutamente debilitada: la devaluación del peso control el dólar, el peso contra el euro y prácticamente cualquier otra divisa, sin duda ocasionarán la crisis monetaria más radical de nuestra historia, provocando un poder adquisitivo radicalmente menor y una inflación que va a subir los costos de casi todo.
  • El turismo: sin duda México posee unos destinos turísticos a la altura de los mejores del planeta pero ¿qué imagen estamos dando al exterior? Tenernos a un Donal Trump haciéndonos promoción turística de violadores, holgazanes y saqueadores… y saben, tiene razón. Los últimos días todos los videos e imágenes que existen en facebook, youtube, los medios de comunicación y la sociedad en general; son exactamente la imagen que haría a cualquier persona que quiere viajar a México decir “no mejor no voy”. Por lo que 2017 reportará números negativo en el turismo.
  • El narco: todos sabemos que otra de divisas a México es la industria de las drogas y la cadena de violencia alrededor de ellas. Lo malo, es que al tener un contexto político, social, económico, cultural como el que tenemos ahora, la salida fácil es unirte a esta actividad y adivinen qué, eso va a pasar. Así que tendremos un incremento en la actividad y azotará la violencia, los muertos, los secuestros, el ajuste de cuentas, la guerra territorial y la parálisis de un gobierno que no sabe qué hacer.
  • La quiebra estatal: desde noviembre del año pasado, el Estado de Veracruz se declaró en quiebra operativa por el robo y administración de una generación de Gobernadores que poseen la misma ambición por el saque de sus estados. En 2017 veremos más casos, veremos más Duartes dejando en desequilibrio económico a su población.
  • La quiebra de la educación: este 2017 veremos como se radicaliza el sector educativo.
  • La revolución tecnológica: en 2017 conoceremos Watson, un proyecto de Inteligencia Artificial de IBM que está cambiando las reglas de la contratación humana. Inclusive, está haciendo que humanos ya no sean contratados. En Japón, la compañía Fukoku Mutal ha despedido a 30 empleados, para contratar a la inteligencia artificial. En México estaremos viendo la explosión de “chatbots” haciendo el trabajo de “telemarketing” y en muchas áreas en donde seres humanos participan antes en su operación.

Esas son las explosiones que existen en México. Todas explotando de forma simultánea, todas absolutamente radicales y todas nos tienen nerviosos, tristes, desesperados y sin optimismo. Pero al igual que la explosión de la NASA, hay grandes oportunidades y aquí quiero señalar las que alcanzo a ver:

  • Exportemos el talento: si tendremos problemas con Estados Unidos ¿por qué no voltear a ver otros países que nunca volteamos a ver? En Europa aman nuestro arte, en América Latina aman nuestra cultura, contenidos, diseño y creatividad. En temas macroeconómicos China se vuelve aliado y la suma de esas acciones dejan atrás a un Estados Unidos que creará trincheras.
  • Consumamos local: dejemos a un lado los McDonalds, los Burguer Kings, las marcas norteamericanas y comencemos con detalles mínimos como comer en las fondas locales, comprar pan a las panaderías de tu barrio, ir menos a WalMart y acercarse a las misceláneas de tu Colonia. Compremos moda a los diseñadores mexicanos. Consumamos emprendimiento de las personas que están dando su vida para lograr resolver con su empresa un problema. Muchos dirán ¿por qué dejar de comprar en WalMart si ellos emplean a mexicanos? Mi respuesta es ¿en verdad el empleo que tienen con el salario que tienen es digno? ¿En verdad los chicos que trabajan en McDonalds o Starbucks es digno? ¿En verdad CocaCola regresa en divisas todo lo que extrae de nuestro país? Es hora de decir “no” y consumir local. Volteen a ver a Europa, en la mayoría de países de la Unión Europea se privilegia al consumo local, emprendedores locales, productos y servicios locales de gran calidad. Eso tendremos que aprenderlo.
  • Generar una industria de la innovación: en los últimos 4 años en México hemos tenido un movimiento de emprendimiento conocido como “startups” que necesita madurar y consolidarse como una opción para encontrar viabilidad en la resolución de problemas puestos en el mercado. Si estamos consientes de esas empresas y comenzamos a usarlas en nuestro estilo de vida, no solo encontraremos una mejor oferta sino que esas divisas, esos empleos sí se quedan en nuestro país
  • Es hora de que dejes de hacer las cosas porque “tienes que hacerlas”: ya no es viable seguir con tu empleo que odias. Eso genera un mal servicio para la empresa que representas. Es más te has pregunta si ¿la empresa en la que trabajas merece sobrevivir en esta explosión? ¿realmente es una empresa que aporta o solo está consumiendo a nuestro país? Rompe de forma responsable y estratégica con ese ritmo y busca ¿qué es lo que haces bien, qué te apasiona y qué amas? Cuando unes esas tres variables, encontrarás el camino que te llevará a darle a la sociedad algo fascinante.

Mujeres, nos tocó este extraordinario momento. No nos dejemos cegar por la luz y dimensión de la explosión. Veamos alrededor las oportunidades y vamos juntas. En Womanful estaremos ahí descubriéndolas, explorándolas juntas y retomando de poco en poco, el país que sí nos merecemos tener. Dejemos a un lado a los “culpables”, dejemos de señalar con el dedo, eso nos quita tiempo, energía y creatividad. Pongamos a dibujar el México que queremos. No mentiré, nos tomará décadas lograrlo, tal vez muramos y apenas comencemos a ver ese cambio. Pero la generación atrás de nosotros y la historia de nuestro país, nos recordará como la generación que cambio las cosas para siempre.

Tiempos extraordinarios traen oportunidades extraordinarias. Pongan su pasión en servicio de la humanidad. Tenemos la tecnología, tenemos el conocimiento, tenemos la comunidad. Hagámoslo.

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