¿Vine a este mundo a trabarme?

Hola, soy Perla Harriet Ernest y pertenezco al 1% de la población mundial de gente que tartamudea en el mundo. En México somos 1 millón 200 mil personas aproximadamente.

He trabajado mi tartamudez por más de 10 años y he entrenado a muchas personas en México a hablar en control. Menciono la palabra tartamudez en presente ya que no me he curado porque hasta la fecha no existe una cura sino un entrenamiento de vida que he aprendido y actualizado con la finalidad de reducir  los bloqueos y miedo a tartamudear. He descubierto y aplicado  mis virtudes en mi  vida laboral, familiar, social y personal y así como también cultivar mi bienestar y felicidad para vivir una vida que vale la pena.

De vez en cuando alguna repetición sale pero ya no me afecta emocional y mentalmente como antes.

Hoy quiero compartir mi experiencia íntima con la tartamudez ya que es una aflicción desconocida para muchos. Percibimos las repeticiones, prolongaciones, muletillas constantes o bloqueos y contorsiones pero el 90% de la tartamudez son todos las emociones negativas causadas por la aflicción: Auto odio, auto flagelación, ansiedad, humillación, vergüenza, desprecio.

Recuerdo que a los 15 años había perdido la esperanza de lo que me convertiría en mi vida y decir mi nombre era un calvario, mantener conversaciones largas o cortas me costaban mucho trabajo, cuestionaba mi habilidad de convertirme en quien quería con los resultados de la tartamudez.

Me daba mucha tristeza y depresión y hasta llegué a tener pensamientos suicidas pero nunca me atreví a quitarme la vida. Soñaba en desenvolverme libremente, expresando mis ideas y sueños.

Cuando tomaba alcohol sentía que el miedo a tartamudear reducía y me sentía más en confianza para hablar pero en el fondo quería comunicarme siendo yo sin tomar alcohol o pastillas que en su momento el psiquiatra me prescribió.

Mi búsqueda duró mucho años con doctores, especialistas, psicólogos, maxilofaciales en Europa, Estados Unidos, Medio Oriente y México y al final un psiquiatra. Debo confesar que mis resultados fueron nulos hasta que trabaje mi habla asertivamente con gente que tartamudeaba en el extranjero y posteriormente pude traerlo a México.

Soy la pionera de la tartamudez en México, he entrenado a mucha gente a hablar en control en México y latinoamericanos pero cuestionaba la tasa de éxito a largo plazo de la gente, ya que el 70% de la gente recaía constantemente.

Cuestioné mi resultado a largo plazo y comparaba mis resultados con los demás. Llegue a la conclusión que muy poca gente tiene la perseverancia de lograr un resultado difícil, porque trabajar la tartamudez asertivamente no es un camino fácil.

Sentía que en el camino no me conocía, sin embargo era una mujer perseverante, insistente, trabajadora, resiliente y miedosa. El miedo lo use para confrontar mi realidad y transformarla.

Me preguntaba de qué me sirve ahora que tengo una comunicación eficiente en el ámbito laboral, social y familiar, logros significantes a mi corta edad (cuando tenía 24 años) si no le encuentro sentido a mi vida y no me conozco al cien. Pensaba que superando el miedo a tartamudear era suficiente para sentirme felizy me di cuenta que requería trabajar  la parte emocional, mental y espiritual.

Cuando trabajé profundamente estas tres áreas  ahí comprobé que para que hubiera un resultado transformacional se requería hacer las paces con la tartamudez.

Posteriormente quería hacer el camino mas fácil para aquellos en mi lugar y que ellos también pudieran hacer las paces con la tartamudez para que en equilibrio emocional y mental transformaran el habito de la técnica y poder tener un resultado COMPLETO  largo plazo.

Es importante mencionar que los mejores resultados de SER, HACER Y TENER son llevados acabo con la conexión del cerebro y el corazón. Esto aplica para cualquier persona ajena a la tartamudez porque despiertas conciencia en tu interior y en tu exterior y los resultados son plenos, exitosos y sobre todo con armoníaa, felicidad y paz.

Me he cuestionaba si mi pasado marca mi presente y futuro y si tengo que vivir de acuerdo a ello. Hoy estoy convencida que las ganas de descubrir mi versión autentica y vivir una vida que vale la pena depende de mi en ser valiente, perseverante, humilde, autentica, libre, compasiva, amorosa y elegir diferente.

El camino no ha sido recto, ha tenido sus altas, bajas y desvíos pero al final me siento agradecida y afortunada de haber crecido con una tartamudez y poder descubrir mis verdaderas fortalezas y virtudes y enseñarles a otros a despertar su verdadero potencial humano y conciencia , vivir con bienestar y felicidad para contribuir de forma positiva a nuestro entorno y sociedad.

tartamudez

He aprendido que todos vivimos con miedo, diferentes condiciones que causan vergüenza hablar de ello. Es importante hacer las siguientes preguntas: ¿Tu pasado definirá tu presente? ¿A qué veniste a este mundo? ¿Veniste a sufrir y vivir tras el obstáculo del “NO PUEDO”?

¿Te quedarás con excusas sociales de “no tengo dinero, no tengo tiempo, no puedo para quedarte como estás? Mi humilde experiencia a estas preguntas es: Venimos a este mundo a abrazar los desafíos que se nos presentan para darnos cuenta de la grandeza y virtudes que tenemos.

El camino como te comento no es recto ni rápido pero si tienes la capacidad de ver el camino como un aprendizaje para mejorar, elegir diferente, sentir y compartir te aseguro que tu perseverancia, humildad y esfuerzo te llevara al resultado deseado. Crecemos en una sociedad en donde el mas rápido e inteligente es el que logra el resultado deseado, yo te puedo decir que el perseverante y el humilde es el que llega y abraza el desafío y agradece el camino recorrido.

No solamente es llegar a la meta sino agradecer y disfrutar el  camino con las altas y bajas, miedos, errores y todo configurarlo como “EXPERIENCIA”.

Para ayudarte en entender este tema, te comparto la diferencia entre el perfeccionista y el optimalista viviendo en este mundo y como es el resultado para cada uno.

De acuerdo a Tal Ben Shahar en su libro “En búsqueda de la felicidad” comenta:

“En el caso del perfeccionista, el deseo de recibir evaluaciones positivas y de auto-afirmación convergen, resultado en una actitud defensiva excesiva. El perfeccionista desea ofrecer una buena imagen (deseo de recibir evaluaciones positivas) y, por lo tanto, trata de mostrar un retrato impecable desviando las criticas. La imagen del perfeccionista tiene de sí mismo – la única que tolera- es de una persona perfecta, y es capaz de llegar muy lejos con tal de convencer a los demás de que dicha imagen es correcta (auto-formación).

“Defenderá su ego y la concepción que tiene de sí mismo a toda costa y no dejará que las criticas a las que pueda verse expuesto no sean perfectas”.

El optimalista, por el contrario, esta abierto a las sugerencias. Reconoce el valor del feedback- tanto si adquiere la forma de éxito, con elogios, o de fracaso, con criticas.

Aunque puede que no le guste que le señalen sus fallos – a la mayoría de la gente le disgusta que la critiquen, del mismo modo que le disgusta fracasar, se toma el tiempo necesario para valorar abierta y honestamente la validez de las críticas y para analizar cómo puede aprender de ellas y mejorar.

Como reconoce el valor del feedback, lo busca activamente y es agradecido con aquellos que están dispuestos a indicarle sus defectos y sus virtudes.

Espero que con mis testimonio te pude inspirar que las condiciones, miedos y obstáculos no definen nuestro presente. Pregúntate que quieres de tu vida, ¿qué seria una vida que vale la pena vivir para ti? Con base en ello tendrás las respuestas y si no sabes algo, busca apoyo. La humildad y vulnerabilidad te abren las puertas en lograr lo que tu deseas.

Besos y bendiciones para tu vida.

Perla Harriet Ernest

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